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Patinetes Infantiles: Tipos, Características y Beneficios para las Niñas y los Niños de Todas las Edades

El patinete es un entretenimiento infantil que, con los años, ha confirmado sus múltiples beneficios. Su salto al mundo adulto ha multiplicado esas posibilidades, con patinetes eléctricos que han revolucionado los desplazamientos dentro de las ciudades. Elegir patinetes infantiles no es algo que se haga a la ligera. Funciona de forma similar a las bicicletas para niños. Cada modelo tiene sus especificidades, cada edad tiene unos requerimientos, cada niño o niña responderá de distinta forma a sus características. Leer más

Beneficios psicológicos del patinete

Por su diseño, el patinete infantil trabaja por la orientación. Agiliza la organización espacial, dónde está la izquierda y dónde la derecha, el delante y el atrás, así como entender cuándo nos desplazamos en línea recta o en curva.

Igualmente, al ser un ejercicio físico, libera endorfinas, de ahí que la práctica del patinete ayuda a reducir la agitación que, por lo general, caracteriza a la mayoría de niños pequeños. A más relajo, mejor dormirán. El descanso redundará en su carácter.

Pero lo más importante es que los patinetes infantiles son divertidos. Patinar es una actividad con un elemento social entre los niños, que tienden a comparar sus progresos, a esquivar los obstáculos o competir en carreras o juegos de saltos.

El patinete se convierte en un compañero de aventuras.

Beneficios del patinete para los padres

Los patinetes infantiles también hacen la vida más fácil a las familias. Los progresos que estos hacen también se traducen en mayor calidad de vida.

El patinete otorga autonomía a los niños, que ya no reclamarán el cochecito de paseo en los trayectos cortos. Y si lo piden, será tras hacer unos minutos de ejercicio. 

Otra buena noticia es que el patinete es manejable. En el momento en que tu hijo se cansa de él, puedes transportarlo en una mano o colgarlo del propio carro de paseo.

Consejos para elegir un patinete infantil

El factor primordial a la hora de comprar un patinete infantil es la edad del niño o la niña que lo emplearán.

A cada franja de edad, unas necesidades. Recordemos que los pequeños están en constante evolución, de ahí que los peques requieran de una mayor estabilidad y los mayores de una robustez superior.

Aun así, vale la pena atender también a:

Tamaño del niño

La edad del niño es importante pero no es definitiva. Algunos peques tienen un desarrollo distinto, como una complexión superior o inferior a la media. Igualmente, los hay más altos y bajos que otros, aunque este factor es subsanable con un manillar regulable.

Capacidad motriz

En esto tampoco somos todos iguales. El desarrollo de los niños varía. Algunos van más rápido que otros o encuentran más gusto en las actividades físicas. Otros, en cambio, son más mentales, por lo que seguramente se atreverán con el patinete, aunque lo más probable es que lleven otro ritmo hasta que adquieran confianza y soltura.

Curiosidad e interés en el patinete

No hay que descartar el interés que el niño desarrolla por una actividad. Si ya de bebé le atraían las cabriolas de otros niños con el patinete, aprovecha esa atención y ofrécele la posibilidad de subirse a uno a la que aprenda a caminar.

Recuerda que cuanto antes se inicien en una práctica deportiva, más fácil les será aprenderla y, quien sabe, aficionarse a ella en un futuro.

Características del patinete infantil

Una vez atendidas las características del piloto, vale la pena interesarse por las del propio vehículo. Una vez más, hay que tener en cuenta el uso que se le dará, ya sea casual o intensivo. La decisión determinará la compra.

Para iniciarse

De los patinetes infantiles, el menos exigente, de materiales robustos pero no necesariamente duraderos, ya que el empleo de partes metálicas supone un incremento en el peso. El patinete de iniciación debe ser ligero, fácil de transportar y lo más estable posible. Acostumbran a incluir tres ruedas, ubicadas en disposición triangular. Así, hasta quieto, el patinete se mantiene estable y las posibilidades de caerse son mínimas.

Para uso recreativo

Un patinete pensado para recorridos cortos y regulares, donde lo importante es la estabilidad en caso de que el terreno presente desniveles. Los materiales son mejores que el patinete de recreo y en este punto cobra gran importancia la dirección asistida y un buen sistema de frenado.

Para uso deportivo

Esto ya son palabras mayores. El patinete de uso deportivo es una herramienta sofisticada que debe rendir al 100% en variadas circunstancias. Botes, caídas, giros y otras cabriolas requieren materiales de calidad, resistentes, precisos. Hablamos de un producto sofisticado al que se le va a exigir más que a la mayoría.

Diferencia entre patinetes y scooters

A medida que los niños crecen y se vuelven exigentes con sus patinetes infantiles, dan el salto al scooter. El scooter es una categoría distinta, ya que, por lo general, es más pesado, resistente y duradero que los patinetes infantiles. Está próximo al uso deportivo, aunque puede emplearse igualmente en los trayectos urbanos.

El patinete scooter tiene unas características muy concretas, ya que, por lo general, no es ajustable en altura. Tampoco suele ser plegable, así que, cuando sales con él, lo haces a conciencia.

Lo mismo ocurre con el mantenimiento. Al estar orientado a las acrobacias y a los trucos, sufre mayor desgaste. Debes cuidarlo como una bicicleta, ya que si una pieza falla, corres el riesgo de accidentarse.

El patinete infantil como transición a la bicicleta

El aprendizaje del patinete es relativamente sencillo, al menos, más que unos patinetes en línea o una bicicleta. Digamos que su uso es casi instintivo. A cualquier edad.

Otro aspecto a destacar es la seguridad, ya que la velocidad que alcanzamos no es tanta y, por lo tanto, hay menos riesgos en caso de accidente. En cualquier caso, recuerda que, al igual que los adultos, los niños requieren de un equipamiento mínimo de cara a las caídas, como las rodilleras o los cascos.

Por su diseño, el patinete infantil es un transporte económico, de pocas piezas en comparación con una bicicleta profesional. A menos piezas, menos mantenimiento. De todos modos, el diseño de los patinetes infantiles es robusto, pensado para un uso intenso. De ahí que un mismo patinete cambie de manos entre generaciones.

Al igual que el patinete es una buena transición desde el cochecito de bebé, también es idóneo para dar el salto a la bicicleta.

El patinete infantil comparte con la bicicleta características concretas, como el manillar o el sistema de frenado. Si bien son menos sofisticados, representan un primer contacto con este sistema.

A mayor destreza demuestra el peque con su patinete, más posibilidades existen de que traslade esta estabilidad a la bicicleta, saltándose así pasos previos como los ruedines.