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Aumenta tu Seguridad con Reflectantes y Retrovisores de Bicicleta

Toda seguridad siempre es poca cuando vas en bici. Puedes llevar casco y otras protecciones, llevar tus luces en regla y conducir con precaución, pero en ciertos escenarios, como por ejemplo una carretera, nunca será suficiente. Para quedarte más tranquilo, puedes ampliar la seguridad de la bicicleta con reflectantes adicionales o instalar en el manillar un espejo retrovisor. Son dos opciones económicas que multiplican espectacularmente la visibilidad de tu bicicleta en el camino, al igual que te permiten identificar a otros vehículos antes de que se te acerquen. ¡No bajes la guardia! Leer más

¿Por qué instalar reflectantes y retrovisores en la bicicleta?

Pon un extra de seguridad. Por ley, en la bicicleta solo son necesarias las luces de posición, tanto las delanteras como las traseras. En ambos casos, puedes invertir en modelos más llamativos y sofisticados, apoyarte en la tecnología para tener más control de esta iluminación, pero, a no ser que seas un ciclista con mucha experiencia, la conducción nocturna siempre conlleva riesgos. Te gustará tenerlos bajo control.

La solución en estos casos es añadir reflectantes adicionales a la bicicleta. No existe límite para estos accesorios, aunque tampoco es cuestión de convertir la bici en un árbol de Navidad. Puedes añadir un reflector adicional en la parte trasera e incluir uno por cada radio de la bicicleta, tanto en la rueda delantera como en la trasera, siempre teniendo en cuenta de que estos añadidos no interfieran en el funcionamiento de otros componentes.

Otra solución la mar de práctica es añadir retrovisores a la bicicleta. Uno, como mínimo, aunque puedes instalar dos y cubrir así ambos flancos. Al igual que en los coches y las motocicletas, el espejo retrovisor es una lente que enfoca a la retaguardia, te muestra con detalle aquello que dejas atrás o los vehículos que se te están aproximando. Es práctico en ciclismo, sobre todo en conducciones con mucho tráfico, donde tienes que volverte cada dos por tres para controlar la posición de tus compañeros y del resto de coches. Este sencillo movimiento se ha cobrado más de un susto entre los ciclistas, ya que, aunque sea por unos segundos, sacrifican la visión frontal. Al retomarla, es posible que las condiciones de la carretera hayan cambiado.

El retrovisor para bicicleta también advierte de la velocidad de otros vehículos y de sus dimensiones. No es lo mismo verse superado por un utilitario que por un camión de doce ruedas. Sin duda, la sensación de riesgo no es la misma.

Los retrovisores para bicicleta son beneficiosos, pero no están hechos para todo el mundo. Al decidirte por ellos, cambian ciertos elementos de la conducción. Piensa que añades dos piezas más al manillar y, en según qué disciplinas, esto puede acarrear problemas de maniobrabilidad. También puede limitar la postura, aunque cada ciclista es un mundo, una habilidad distinta: lo problemático para unos, en otros puede verse como algo a lo que acostumbrarse con facilidad.

Los ciclistas de carretera también pueden ponerle pegas a los retrovisores. Como pieza adicional, resta aerodinamismo a la bicicleta y añade unos gramos de peso que afectan a la pedalada. Las mejores marcas ofrecen espejos retrovisores minimalistas que ni se advierten, aunque, en competición, los ciclistas prefieren las virtudes del trabajo en equipo y sentirse cubiertos por sus compañeros.

¿Cómo son los reflectantes para bicicleta?

Aunque la denominación sea “reflectantes”, bajo esta palabra se reúnen numerosos accesorios con propiedades reflectantes. La idea tras todos ellos es ampliar la visibilidad de la bicicleta el máximo posible, llegar a los idílicos 360º. Esto solo se consigue con reflectantes traseros y laterales, además, naturalmente, de las luces de posición.

Los reflectantes típicos son piezas de plástico en color rojo o naranja, pero también los encuentras en forma de pegatinas en múltiples colores, fáciles de adherir. Compuestas por una película de PVC, no solo reflejan la luz, también ofrecen cierta protección en la zona que ocupan.

Entre los reflectores laterales encontramos aquellos individuales que envuelven cada radio con una lámina o los que se instalan entre ellos. Son similares a los reflectantes traseros y quedan fijos por medio de agarres que ya vienen incluidos con el reflector.

Aunque la estrella de los reflectantes para bicicleta sigue estando al margen de la propia bici: el chaleco reflectante. Esta prenda clásica, que también puede venderse con mangas, está fabricada en malla transpirable y emplea colores fluorescentes para resaltar tu posición. Incluye franjas reflectantes por delante, detrás y en los flancos. Es un accesorio cómodo, ajustable por la cintura; eso sí, no muy estético, pero sí crucial cuando por algún imprevisto te detienes en medio de la carretera.

En competición, el chaleco reflectante se sustituye por prendas específicas con las mismas propiedades, como maillots y cascos.

Consejos al comprar un retrovisor para bicicleta

La idea en todo momento es apostar por la calidad. Con tantos modelos en el mercado, lo que más interesa es que sea fácil de instalar. Destacan los sistemas de pinza en plástico y las abrazaderas regulables de aluminio. De este modo, puedes probar distintas posiciones en los primeros días hasta que llegues a la más afín con tu estilo de conducción.

Ya que se ajusta, interesa que el retrovisor para bicicleta sea giratorio, que recorra 360º y, a ser posible, que sea retráctil para ocupar poco espacio cuando no se emplea.

En cuanto al espejo, asegúrate de que sea de acero inoxidable y lo bastante resistente como para recibir un guijarro sin que se ralle o astille. Otra propiedad valorada por los ciclistas es que sea un espejo antideslumbrante, que compense bien los destellos del sol y las luces de otros vehículos.