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Bolsas de Manillar de Bici - Equipaje Siempre a Mano

Las bolsas de manillar de bici son una solución práctica para tener el equipaje siempre a mano. De diversos tamaños y formas, su privilegiada ubicación te permite acceder a objetos indispensables con un simple gesto. Se acabó el indagar por la bolsa en busca de una barrita energética, o pensar que el traqueteo del sendero pueda descolgarla. Una vez colocadas, este tipo de bolsas para bici quedan fijas al manillar y ofrecen una serie de compartimentos y bolsillos fáciles de abrir y cerrar. Resultan especialmente útiles en el cicloturismo y el popular bikepacking. Leer más

Cómo, dónde y por qué - Características de las bolsas de manillar

Las bolsas de manillar, como su nombre indica, cuelgan de esta pieza tan necesaria para la conducción de la bici. A tu disposición tienes anclajes variados, desde sofisticados sistemas antirrobo a clásicos velcros. En todos los casos, la bolsa se fija bajo el manillar, quedando sus bolsillos y compartimentos al alcance de la mano.

En sí, cumple la función de la clásica cesta de bicicleta, más habitual en bicicletas recreativas e infantiles. La bolsa de manillar para bici funciona de forma parecida aunque lleva el transporte de artículos un nivel más allá, ya sean objetos pequeños o equipaje crucial en el bikepacking como los sacos de dormir y las esterillas, caracterizados por su ligereza aunque gran volumen. En una bolsa de manillar pueden ir perfectamente plegados durante todo el trayecto y todavía dejar espacio para albergar algo de comida.

La bolsa de manillar no es una bolsa que admita mucho peso como, por ejemplo, otras bolsas para bicicleta como las alforjas, pero sí resulta más estratégica por su ubicación.

Anclaje de la bolsa de manillar

Al haber sido diseñadas para adaptarse al manillar, muestran pequeñas diferencias según el tipo de manillar que tengas instalado en la bici. La compatibilidad de estas bolsas es muy alta, no importa que lo tuyo sea la carretera o la pista de gravel. Algunas incluso se diseñan para ser instaladas tanto en el manillar como en otras zonas de la bici, al modo de las bolsas para cuadro y las bolsas para sillín.

Los sistemas de anclaje son un aspecto relevante para la mayoría de ciclistas, ya que puedes optar por anclajes clásicos como las correas y los velcros o comprar bolsas de manillar con sistemas de fijación muy especializados en los que, con tan solo pulsar un botón, la bolsa se libera. Estos sistemas tienen dos funciones: por un lado, dificultan el robo de la bolsa y, por el otro, facilitan el transporte cada vez que la llevas encima. Además, según el modelo, las bolsas de manillar incluyen correas de hombro que permiten llevarlas como una bolsa tradicional.

En caso de que tu manillar dé problemas, puedes optar por un adaptador. Suelen contar con abrazaderas amoldables a diferentes diámetros de manillar, así como una tolerancia al peso más que notable.

Esta seguridad se traslada a los cierres de la propia bolsa, en los que encontramos hebillas de materiales plásticos y correas fáciles de abrir y cerrar. La idea es que queden bien tensas para que la mercancía no se escape a las primeras de cambio. Otra opción igual de hermética son los cordones, que puedes abrir y cerrar en un gesto y que también se fabrican en materiales impermeables para que la agresión del agua y del barro no las oxide.

Materiales y protección impermeable

Sabiendo que son artículos muy expuestos a la climatología y que, por encima de todo, han de salvaguardar el contenido que transportan, las mejores marcas diseñan estas bolsas con una atención especial. Casi todas presentan una mayor o menor protección impermeable y contra el sol, materiales resistentes a las pequeñas agresiones del camino y refuerzos que cuidan la propia bicicleta. Los fabricantes entienden que tanto el manillar como la parte del cuadro en contacto con la bolsa están expuestas a tensiones superiores a la media. Con estos pequeños refuerzos evitas que el trabajo de pintura de tu bici se malogre a las pocas salidas. Esta consideración se agradece especialmente en componentes de carbono, conocido por su ligereza pero también por su sensibilidad.

Los tejidos de nylon y el poliéster están al orden del día, así como las protecciones en PU. El resultado son bolsas ligeras y ecológicamente responsables, con materiales reciclados y libres de PVC, que en ningún momento desequilibran la bicicleta o dificultan su conducción. Con una mínima estrategia de tu parte, con un reparto inteligente del equipaje, solo repararás en la bolsa cuando te haga falta su contenido.

Practicidad y distribución de los bolsillos

Aunque cada bolsa de manillar representa el estilo propio de su fabricante, estos tienen en cuenta las necesidades de los ciclistas. La distribución de los bolsillos es el ejemplo más representativo, donde solemos encontrar un acceso principal y otros menores a los lados. La simetría es importante para incluir a la población ambidiestra. Estos se destinan a los objetos pequeños, como las barritas energéticas y otros alimentos. El bikepacking es una disciplina exigente que requiere constante reposición de fuerzas. Transportar comida de forma efectiva es una prioridad. No te puedes permitir el lujo de un accidente, ni que los tupers bailen en el interior de la bolsa y su contenido llegue a verterse por el interior. En el peor de los casos, se le puede pedir a la bolsa de manillar que incluya agujeros de drenaje.

También pueden albergar periféricos como móviles y baterías de repuesto, tan necesarios cuando te lanzas a la aventura del bikepacking. Todo estará ordenado en el interior de tu bolsa de manillar, y si llega un momento en que acumulas objetos y ya no sabes dónde anda cada uno, puedes optar por una bolsa cuyo forro interior sea en telas o mallas vistosas, ideadas para que los artículos puedan destacar a simple vista.

Lo mismo puede decirse del exterior. A su diseño atractivo se le suman detalles reflectantes que colaboran en la visibilidad de la bicicleta. Pueden ser bandas, parte del diseño de la bolsa de manillar, o detalles como la marca o la cuerda de tracción que cierra la bolsa.