Devoluciones gratuitas durante 30 días
Más de 800 marcas
Filtro

Sillas de Bici para Bebés - Disfruta del Ciclismo en Familia

Las sillas de bici para bebés confirman que nadie debería renunciar al ciclismo por ser madre o padre. Integra al nuevo miembro de la familia con una silla de bebé para bicicleta que sea cómoda y segura. Ideal tanto para el paseo de fin de semana como para los desplazamientos interurbanos, una bici con silla de bebé está entre esos accesorios que enriquecen la experiencia de los niños y refuerza los vínculos con sus progenitores. Como productos de bicicleta fiables, las sillas disponibles en BIKE24 son resistentes, duraderos y fáciles de instalar en diferentes secciones de la bici. Leer más

Ordenar por Popularidad

La silla de bici para bebé - Seguridad para los más pequeños

Las sillas de bici para bebés son asientos ergonómicos para bicicletas infantiles. Se instalan en las propias bicicletas, ofreciendo según el modelo diferentes ubicaciones que modifican sustancialmente la experiencia de conducción. La silla de bebé se diseña con especial interés en la seguridad, añadiendo una serie de detalles que incrementan la protección de los niños en caso de accidente y efectivos arneses que evitan en todo momento que el pequeño se libere y pueda caer de la bicicleta durante el paseo.

La bicicleta con silla de bebé - Todo facilidades

La compra de las sillas portabebés es recomendable a partir de que los niños pueden sentarse erguidos y ya demuestran capacidad para mantener esa posición sin fatigarse. Este momento acostumbra a darse a partir de los 12 meses, pero cada niño es un mundo y esta cifra podría variar. En algunos países, por ejemplo, está terminante prohibido transportar al bebé con este método hasta que no supera el año de edad. A partir de ahí, cada modelo de asiento determina el tiempo que podrá seguir empleándolo, ya que, por su diseño y dimensiones, cada silla de bebé admite un rango distinto de edad y peso.

Lo importante en cualquier caso es que el bebé o niño adopte una postura cómoda y esté bien sujeto a la silla de la bicicleta, que su cuerpo descanse durante el paseo, sin riesgo a lesión por culpa de una mala higiene postural.

Ante todo, es recomendable que se respeten los límites de peso establecidos por el fabricante de la silla portabebés, ya que, de superarlos, ponemos igualmente en riesgo la estabilidad de la criatura.

Esta medida queda establecida por cada fabricante, ya que entran en juego los materiales, el diseño y el lugar que ocupará el niño en la bicicleta. Es mejor guiarse por el peso y no por la edad porque cada peque presenta una constitución distinta.

Las sillas de paseo estándar son productos que admiten niños de hasta 15 kilos de peso. Existen excepciones que llegan hasta los 20 kilos e incluso los 25 kilos, aunque lo más normal a esas edades es que el peque ya disponga de una bicicleta infantil para sus salidas y juegos.

¿Cómo conducir una bicicleta con silla de bebé?

Incluir una silla portabebés en la bicicleta cambia la experiencia de conducción. Añade un peso adicional que puede alcanzar los 25 kilos si tenemos en cuenta el peso del niño y de la sillita en sí. El equilibrio cambia, por ello, antes de salir por vez primera con tu peque, practica con un peso equivalente. Por ejemplo, apoya en la sillita una mochila de proporciones similares y cárgala con un peso equivalente al de tu hijo. A partir de ahí, practica la marcha y, sobre todo, los arranques y los frenados, que suelen ser los momentos más comprometidos. Una vez los domines, rueda por un camino conocido y recorre diferentes superficies.

En todos estos casos, la seguridad es lo más importante. Los dos debéis llevar casco. En el caso del peque, uno resistente, cómodo y con ventilación en caso de que circules mucho rato bajo el sol.

Ubicaciones de las sillas portabebés

Antes de la compra de una silla de bebé para bicicleta deberías atender a las características de tu bici. Según su diseño y el tamaño del cuadro, tendrás más o menos posibilidades de encajar el asiento, siendo cuatro las posiciones posibles.

La primera es la silla de bebé trasera montada en el cuadro. Son las más habituales y sencillas de instalar, no necesitarán de accesorios adicionales como una parrilla. Eso sí, si tu bici no admite este tipo de sillas, jamás lograrás unirla al cuadro. La compatibilidad aquí es fundamental, por lo que tendrás que atender a las dimensiones del tubo del sillín y la posición de este, ya que si está muy atrasado, lo más probable, es que choque con la silla portabebés.

La segunda opción ubica la silla de bebé en la parrilla trasera, en el portaequipajes. Si la bicicleta lo incluye, has tenido suerte; en caso contrario, este accesorio de bicicleta es fácil de comprar e instalar. Facilitará las cosas el que el tubo del sillín cuente con ojales, una pareja de orificios que suele pasar inadvertida pero que ayuda a afianzar la parrilla. Algunos padres y madres también tienen en cuenta que la bicicleta disponga de frenos de disco, ya que reducen considerablemente el espacio disponible para el portaequipajes.

Las sillas portabebés delanteras van bien para sentar a niños pequeños. Estos asientos miden unos 25 cm, por lo que debería existir esta distancia entre la potencia y el sillín de la bici, siempre próximos al manillar. El cuadro también debe adaptarse, así que la disposición de los tubos es fundamental para evitar posibles incompatibilidades. Piensa que, de no tenerlo en cuenta, lo más probable es que el pedaleo sea dificultoso, así que renuncia a ellas en una MTB.

Las sillas de bebé centrales se asemejan a las delanteras aunque estén más retrasadas. Son versátiles, hasta el punto que pueden instalarse en una bicicleta MTB, de carretera y eléctrica. Destacan por facilidad de montaje. Solo has de tener en cuenta que estas sillas portabebés acostumbran a prescindir de los arneses complejos, así que su uso queda acotado a niños mayores, ya que tendrán que agarrarse por su cuenta en la mayoría de situaciones.

El grosor de las ruedas también es un factor que algunos ciclistas tienen en cuenta, ya que, a más milímetros de cubierta, más específico será el cuadro.

Múltiples ventajas de las sillas portabebés

Más allá de la facilidad de transporte, las sillas portabebés ayudan a que los niños le pierdan el miedo al ciclismo. La transición a su propia bicicleta infantil será más sencilla. Por otra parte, se sentirán más partícipe de las dinámicas familiares y estas se agilizarán gracias a un medio de desplazamiento sostenible como la bicicleta. La idea es pasárselo bien en familia.