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Cascos MTB - Resistencia, Comodidad y Aerodinámica en la Montaña

Los cascos MTB son un requerimiento en toda variante del ciclismo de montaña: trail, cross-country, downhill, enduro… Este equipamiento demuestra los esfuerzos de las marcas en tu seguridad, ofreciendo productos resistentes para hombre y mujer que también destacan por su ventilación, ajuste, estética, aerodinámica y la tecnología MIPS, capaz de reducir de forma llamativa la gravedad de una caída con la bicicleta. Comprar un casco MTB va más allá del precio, ya que tu vida está en juego. ¡Apuesta por un equipamiento de calidad en BIKE24! Leer más

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Características de los cascos MTB

Los cascos MTB son una protección dentro de la amplia familia de los cascos de bicicleta que protege la cabeza parcialmente o por completo. Destaca por la resistencia de sus materiales y por un diseño pensado para amortiguar los impactos más fuertes. Conviene que sean ligeros y de formas que se adecuen a la modalidad MTB que practicamos.

Esto último puede parecer un detalle superfluo. Para nada lo es. No basta con que el casco nos convenza por sus formas y colores (o por su precio, que es inevitable), también hay que atender a los detalles de su fabricación, esos pequeños extras que convierte en “susto” un accidente que, en otras circunstancias, puede ser fatal.

Tipos de casco MTB según la modalidad

Verás que los mejores cascos MTB presentan unas formas similares. Puede que cambien los ángulos de su superficie, pensados adrede para reducir la violencia del impacto, pero, en general, presentan diseños más parecidos.

La gran diferencia viene de la visibilidad, de la amplitud de la línea frontal. A más ancha, más visión, naturalmente. Algunas modalidades del ciclismo se benefician de ello, ya que requieren mayor visión periférica para seguir la ruta o identificar a otros vehículos en carretera. Otras, aquellas que siguen caminos lineales, pueden prescindir de esa visibilidad extra y sustituirla por una mayor protección.

¿Qué exigirle a un casco MTB?

Las características del casco MTB son tantas como tecnologías implicadas en su diseño. Cada ángulo, cada sujeción, cada material empleado añade un factor de importancia que puede complicar más la compra del casco. ¿Por dónde empezar?

Ventilación

La ventilación del casco es una de las primeras preocupaciones del rider. El sudor puede volver cualquier prenda o accesorio en un complemento incómodo. Para darle prioridad a la ventilación, compra cascos MTB abiertos por secciones estratégicas como el mentón, el visor o la parte superior del cráneo. Interesa que estas aberturas trabajen en equipo con las protecciones, con las espumas que refuerzan la estructura, ya de por sí diseñadas en materiales transpirables.

Aerodinámica del casco

Para mejorar tus tiempos en el ciclismo de montaña puedes trabajar la parte técnica y convertirte en el rey o la reina de los desniveles o arañar segundos por medio de la aerodinámica. Pensarás que es cosa del casco de carretera: nada más lejos de la realidad.

En la actualidad, en la montaña triunfa el casco aero. Es cierto que protegen menos, pero llega un momento en que tu habilidad compensa el miedo a la caída, así que arriesgas más y el premio llega en velocidad.

Esto no quiere decir que el resto de cascos MTB sean accesorios pesados que ralentizan la marcha. Hasta los cascos integrales han experimentado mejoras en su aerodinámica, ya sea a través de la ligereza de los materiales como a partir de las formas del casco.

Estética

Nunca podemos dejarla de lado. Una vez cubierta la seguridad, nos podemos permitir una mayor atención por los detalles estéticos, ya sean los colores, que pueden ser discretos o reflectantes, o los complementos que el casco incluye, como ganchos para gafas o accesorios que aumentan la seguridad.

Sistemas de ajuste y regulación

El principal consejo en estos casos es que, antes de comprar un casco MTB, midas la circunferencia de tu cabeza. Así saldrás de dudas fácilmente. Pero, además, te conviene echarle un ojo al sistema de ajuste del casco, ya que de él depende su eficacia en caso de accidente.

Sobre todo, que el caso no te resulte incómodo. No vale decir “me aprieta un poco, pero no pasa nada”. Sí que ocurre. Lo más probable es que pases unas cuantas horas con él puesto, y que durante ese tiempo sudes a mares. La suma de inconvenientes puede convertir el casco en una herramienta de tortura.

¿Visera sí o visera no?

Es una decisión personal. Hay bikers que prescinden de ella y sin problemas. Otros entienden que es una protección adicional y les resulta difícil renunciar a ella.

La visera del casco MTB protege del sol y de los obstáculos que aparecerán en el camino. Estos adoptan la forma de ramas, omnipresentes en todos los senderos, pero especialmente en los estrechos, y las salpicaduras de barro o los guijarros que puedan levantar las ruedas de nuestra bici. La lluvia también puede ser un problema a solucionar con la visera. 

Por contra, una parte de los profesionales del ciclismo dice lo contrario: que la visera es un accesorio que reduce la visibilidad y que, en caso de accidente grave, puede lastimar los ojos. De todos modos, cualquier accidente es desafortunado y el resultado impredecible para ti y para el casco. Una alternativa igual de válida a la visera son las gafas de ciclismo, diseñadas especialmente para cubrir todos los ángulos.

La tecnología en los cascos MTB

El diseño de los cascos MTB está focalizado en la seguridad. La ligereza de los marcos, los diferentes accesorios acolchados, así como las almohadillas que se distribuyen por zonas como las mejillas son el resultado del análisis concienzudo y el uso de materiales punteros.

El policarbonato está al orden del día. Es conocido por su altísima resistencia al impacto; algo que nos favorece.

Por otra parte, los mejores cascos MTB ya incluyen el sistema MIPS (Multidirectional Impact Protection System). Esta tecnología contrarresta los movimientos de rotación, en concreto, los que puedan darse durante el impacto en la cabeza. Funciona de forma parecida a como lo hace nuestra piel, pues esta se desplaza ligeramente durante los impactos para reducir su severidad. Con el MIPS, el casco se divide en dos partes: por un lado el corcho que le concede estructura y, por el otro, una lámina de policarbonato que, en el momento del impacto, será la que desplace y haga su trabajo de protección. El MIPS es, sin duda, una de las innovaciones más importantes en lo que a seguridad de los cascos de bicicleta se refiere.