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Comprar Cascos MTB: Consideraciones Previas, Modelos Disponibles y cómo Protegen de los Accidentes

El ciclismo de montaña cuenta con numerosas modalidades: trail, ciclocross, descenso, enduro… Todas con un grado de exigencia elevado que obliga a invertir cierto tiempo en nuestra seguridad. Porque, aunque ambas caídas sean dolorosas, no es lo mismo accidentarse en un llano que en una pendiente rocosa. Las consecuencias pueden ser desastrosas. De ahí que la compra de un casco MTB requiera cierto tiempo para pensar cuál modelo nos conviene. Leer más

¿Cómo son los cascos MTB?

Los cascos MTB son una protección que protege la cabeza parcialmente o por completo. Destaca por la resistencia de sus materiales y por un diseño pensado para amortiguar los impactos más fuertes. Conviene que sean ligeros y de formas que se adecúen a la modalidad MTB que practicamos.

Esto último puede parecer un detalle superfluo. Para nada lo es. No basta con que el casco nos convenza por sus formas y colores (o por su precio, que es inevitable), también hay que atender a los detalles de su fabricación, esos pequeños extras que convierte en “susto” un accidente que, en otras circunstancias, puede ser fatal.

Tipos de casco MTB según la modalidad

Verás que los mejores cascos MTB presentan unas formas similares. Puede que cambien los ángulos de su superficie, pensados adrede para reducir la intensidad del impacto, pero, en general, presentan diseños parecidos.

La gran diferencia viene de la visibilidad, de la amplitud de la línea frontal. A más ancha, más visión, naturalmente. Algunas modalidades se beneficiarán de ello, ya que requieren mayor visión periférica para seguir la ruta. Otras, aquellas que siguen caminos lineales, pueden prescindir de esa visibilidad extra y sustituirla por una mayor protección.

¿Qué exigirle a un casco MTB?

Las características del casco MTB son tantas como tecnologías implicadas en su diseño. Cada ángulo, cada sujeción, cada material empleado añade un factor de importancia que puede complicar la compra del casco. ¿Por dónde empezar?

Ventilación

La ventilación del casco es una de las primeras preocupaciones del rider. El sudor puede volver cualquier prenda o accesorio en un complemento incómodo. Para darle prioridad a la ventilación, compra cascos MTB abiertos por secciones estratégicas como el mentón, el visor o la parte superior del cráneo. Interesa que estas aberturas trabajen en equipo con las protecciones, con las espumas que refuerzan la estructura, ya de por sí diseñadas en materiales transpirables.

Aerodinámica del casco

Para mejorar tus tiempos en el ciclismo de montaña puedes trabajar la parte técnica y convertirte en el rey o la reina de los desniveles o arañar segundos por medio de la aerodinámica. Pensarás que es cosa del ciclista de carretera: nada más lejos de la realidad.

En la actualidad, en la montaña pegan fuerte los cascos aero. Es cierto que protegen menos, pero llega un momento en que tu habilidad compensa el miedo a la caída, así que arriesgas más y el premio llega en velocidad.

Esto no quiere decir que el resto de cascos MTB sean accesorios pesados que ralentizan la marcha. Hasta los cascos integrales han experimentado mejoras en su aerodinámica, ya sea a través de la ligereza de los materiales como a partir de las formas de los cascos.

Estética

Nunca podemos dejarla de lado. Una vez cubierta la seguridad, nos podemos permitir una mayor atención por los detalles estéticos, ya sean los colores, que pueden ser discretos o reflectantes, o los complementos que el casco incluye, como ganchos para gafas o detalles extra en la seguridad.

Sistemas de ajuste y regulación

El principal consejo en estos casos es que, antes de comprar un casco MTB, midas la circunferencia de tu cabeza. Así saldrás de dudas fácilmente. Pero, además, te conviene echarle un ojo al sistema de ajuste del casco, ya que de él depende su eficacia en caso de accidente.

Sobre todo, que el caso no te resulte incómodo. No vale decir “me aprieta un poco, pero no pasa nada”. Sí que ocurre. Lo más probable es que pases unas cuantas horas con él puesto, y que durante ese tiempo sudes a mares. La suma de inconvenientes puede convertir el casco en una herramienta de tortura.

¿Visera sí o visera no?

Es una decisión personal. Hay bikers que prescinden de ella y sin problemas. Otros entienden que es una protección adicional y les resulta difícil renunciar a ella.

La visera del casco MTB protege del sol y de los obstáculos que aparecerán en el camino. Estos adoptan la forma de ramas, omnipresentes en todos los senderos, pero especialmente en los estrechos, y las salpicaduras de barro o los guijarros que puedan proyectar las ruedas de nuestra bici. La lluvia también puede ser un problema a solucionar con la visera. 

Por contra, una parte de la población biker dice lo contrario: que la visera reduce la visibilidad y que, en caso de accidente grave, puede lastimar los ojos. De todos modos, cualquier accidente es desafortunado y el resultado impredecible.

La tecnología en los cascos MTB

El diseño de los cascos MTB está focalizado en la seguridad. La ligereza de los marcos, los diferentes acolchados, así como las almohadillas que se distribuyen por zonas como las mejillas son el resultado del análisis concienzudo y el uso de materiales punteros.

El policarbonato está al orden del día. Es conocido por su altísima resistencia al impacto; algo que nos favorece.

Por otra parte, los mejores cascos MTB ya incluyen el sistema MIPS (Multidirectional Impact Protection System). Esta tecnología contrarresta los movimientos de rotación, en concreto, los que puedan darse durante el impacto en la cabeza. Funciona de forma parecida a como lo hace nuestra piel, pues esta se desplaza ligeramente durante los impactos para reducir la severidad de estos. Con el MIPS, el casco se divide en dos partes: por un lado el corcho que le concede estructura y, por el otro, una lámina de policarbonato que, en el momento del impacto, será la que desplace y haga su trabajo de protección.