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Gafas de Ciclismo - Usos, Características y Consejos para Comprar las Mejores del Mercado

Las gafas de ciclismo son una necesidad cuando te ejercitas durante el día. Tanto si eres un aficionado como un avezado ciclista, no querrás verte en desventaja ante al sol. ¿Qué harás? ¿Cambiar de camino para esquivarlo? Comprar unas gafas de ciclista es una inversión en salud y la garantía de que, tanto en competición como durante el entrenamiento, vivirás una experiencia plena. Consigue en BIKE24 unas gafas de ciclismo para hombre y mujer que puedan ser graduadas o unas lentes de respuesto que mejoren tu visibilidad en todas las condiciones. Leer más

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Ventajas de las gafas de ciclismo

Cualquier hora es buena para protegerse de los rayos UV. Eso sí, en caso de escoger, lo recomendable es evitar los amaneceres y los atardeceres; son el momento del día en que la radiación pega más fuerte. Te parecerán malas noticias, ya que la mayoría de personas aprovechamos las primeras y las últimas horas del día para ejercitarnos, puesto que, durante el resto, trabajamos o nos ocupamos de la familia. La mejor solución en estos casos es comprar unas gafas de ciclismo deportivas que protejan nuestros ojos, un gesto sencillo que puede ahorrarnos problemas oculares en el futuro.

Este uso es válido para la equipación de infinidad de deportes al aire libre. La cuestión es que, sea cual sea tu deporte, escojas con cabeza, atendiendo a las condiciones de cada disciplina para que puedas extraer el mayor rendimiento de tu compra.

Características de las gafas de ciclismo

La respuesta es más de lo que parece a simple vista.

Partimos de que el primer requerimiento de estos accesorios es la protección. Más allá de esta necesidad, aparecen otras características igual de valiosas en estas lentes, como la visibilidad que proporcionan o la resistencia de los materiales al efecto del sudor.

Protección ante la luz

No es lo mismo pedirle a una gafa de ciclismo deportiva una protección firme contra la radiación que hacia la luz en sí. Son conceptos distintos aunque ambos vienen de la misma fuente: el sol.

Los accidentes por deslumbramiento son habituales en la conducción de cualquier vehículo. Al tomar una curva, puedes verte sorprendido por la luz directa del sol. Tu primera reacción es cerrar los ojos, lo que supone una pérdida de ritmo importante.

Las gafas de sol fotocromáticas y polarizadas son la mejor solución a este inconveniente. Diseñadas para compensar condiciones de luz cambiante, emplean lentes que se oscurecen al recibir la luz directa del sol.

Protección ante la radiación

Es el segundo motivo para comprar unas gafas de sol deportivas. Ya hemos hablado de los peligros de la radiación solar, y más desde que hemos adquirido conciencia de la paulatina reducción de la capa de ozono. Las gafas de ciclismo o de running son el equivalente a la protección solar que aplicamos a nuestra piel en un día soleado, filtran la mayoría de rayos que llegan al planeta.

Los más habituales son los rayos ultravioletas en dos de sus variantes: los UVA y los UVB. Ambos intervienen en diversas funciones de nuestro cuerpo, aunque en el caso de los rayos UVB, basta con una media hora aproximada para beneficiarse de sus efectos. Más allá, nos arriesgamos a sufrir problemas epidérmicos o, en el caso que nos ocupa, visuales.

Las mejores gafas de ciclismo polarizadas o fotocromáticas tienen en cuenta a estos enemigos invisibles. Emplean lentes con materiales muy técnicos que filtran y bloquean los rayos de luz en longitudes de onda de hasta 400 nanómetros sin que la visibilidad se resienta.

Visión clara

Una gafa que empeora nuestra visibilidad es una mala gafa. Los diseños de gafas de ciclismo se esfuerzan en transmitir la sensación de que no están ahí. Para ello, emplean lentes graduadas con monturas sutiles que aumentan la visión periférica, tanto la horizontal como la vertical. Algunas incluyen revestimiento anti-vaho, para que la imagen, lleves o no máscara protectora, nunca se nuble; y lentes descentradas que evitan posibles distorsiones ópticas.

Diseño ergonómico

No hay tiempo para subirse las gafas durante el ejercicio. Por ello, interesa que estas ajusten perfectamente al rostro. En este sentido, existen dos puntos clave: las orejas y la nariz. Algunas gafas de ciclismo de hombre o mujer incluyen almohadillas nasales y patillas ajustables con núcleo de alambre o de goma que mantienen la gafa en su sitio, incluso cuando sudas a mares o el camino está lleno de baches.

Que estén fijas al rostro no quiere decir que se queden pegadas a este. El diseño también ha de tener en cuenta la circulación del aire y qué tal se lleva con máscaras y cascos. Una buena gafa de sol deportiva debe ofrecer confort con y sin estos accesorios.

Materiales de calidad

Las gafas de ciclista deben ser más resistentes que unas gafas para ir a la playa. Se emplean en actividades intensas y por ello exigen materiales a prueba de rotura, que resistan a los arañazos y que protejan de los elementos en todas las condiciones. Existen materiales muy sofisticados como la goma hidrofóbica que repele bien el agua; o el policarbonato, aplicado a las lentes, que es 10 veces más resistente que el vidrio y el plástico convencional.

En general, a los materiales de unas gafas habituales o lentes de respuesto se le pide eficiencia y durabilidad, ya que, como buena inversión, queremos que nos dé un largo servicio. Pero también hay que tener en cuenta que las gafas han de proporcionar una buena imagen, y también deben ser ligeras, con un elemento flexible que nos permita ponerlas y quitarlas con facilidad. Por último, también interesa que sean prácticas, que, por ejemplo, sean fáciles de limpiar y tanto la humedad como las molestas huellas dactilares desaparezcan con un paño.