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El Pedalier Como Punto de Partida de una Bicicleta Perfecta

El pedalier o eje de centro representa a una intersección fundamental dentro de la bicicleta. En él confluyen otras piezas cruciales como las bielas o el propio cuadro de la bici. El pedalier recibe la fuerza generada al pedalear y la distribuye por la transmisión a las ruedas. Su elección no es irrelevante, ya que, según el modelo, cambia el servicio que ofrece al resto de piezas que dependen de él. Leer más

¿Qué es y cómo funciona el pedalier?

El eje de centro hace honor a su nombre: es un eje metálico con dos rodamientos y ciertas piezas que garantizan la perfecta conexión con las palancas y bielas que movilizan los pedales. Gracias a él se transmite la fuerza de pedaleo a la cadena y, de ella, a la rueda trasera, iniciando la marcha de la bicicleta.

Podríamos decir que el pedalier cumple una función parecida a otras piezas de la transmisión o incluso del cuadro bielar, y si bien es cierto, su función es de mayor importancia porque, además, une los tubos inferiores del cuadro a la transmisión, cohesionando la estructura de la bicicleta.

Esta zona es la llamada caja del pedalier, espacio en el que desembocan el tubo del asiento y el tubo inferior del cuadro. El propio pedalier también adopta forma tubular, aunque ligeramente más corta y en disposición transversal al resto.

Su importancia es enorme porque a través de él circula toda la potencia que ejercemos al pedalear. Es una pieza que soporta grandes tensiones, por lo que requiere un estado de conservación y montaje óptimos.

Partes del pedalier

El pedalier tiene tres partes fundamentales y, por lo general, responden a un estándar que, aunque varíe sutilmente entre fabricantes, cumple la misma función. Atrás quedan los modelos de pedalier compactos que incluían diferentes piezas en una, pero que aún pueden verse en algunos modelos antiguos o premeditadamente vintage.

  • El eje del pedalier. El tubo de metal en el que sucede la magia. No es especialmente largo e incluye estrías para acoplar las otras partes que constituyen el pedalier. Estas adoptan diferentes formas geométricas según el modelo y la marca.
  • Los rodamientos son cojinetes que consisten en dos cilindros concéntricos. Entre ellos se incluye una serie de bolas que giran con libertad según las necesidades del momento. La variedad de rodamientos es amplia como los diferentes pedalieres que puedes encontrar en el mercado.
  • Las cazoletas son piezas que reducen la fricción entre el eje y los pedales. También son muy variadas, con acanaladuras que facilitan el encaje entre piezas.

¿Cómo funcionan los rodamientos del pedalier?

Los rodamientos son cojinetes mecánicos que se encargan de disminuir la fricción entre el eje del pedalier y las piezas unidas a este. La rodadura, representada casi siempre por unas pequeñas bolas que circulan libres por el rodamiento, actúa como apoyo en el desplazamiento, evitando así los gestos bruscos que podrían desembocar en el deterioro o la rotura de alguna pieza.

Los rodamientos del pedalier han evolucionado mucho desde su diseño inicial. Al comienzo, eran compactos y se incluían junto al propio eje del pedalier. Con el tiempo se independizaron, estableciendo una mejor relación con las bielas. Los principales beneficios de esta evolución fueron a nivel de pedalada, reduciendo la rigidez y volviéndola más segura. Esta separación derivó en los ejes que conocemos, cortos, huecos, fabricados en materiales macizos como el acero.

Tipos de pedalier

Existen dos grupos principales de pedalieres: los roscados y los pedalieres de montaje directo. Los primeros son los de toda la vida, presentes en la gran mayoría de bicicletas de gama baja y media. Los segundos son modernos, destinados a prácticas específicas y exigentes, ya que, con sus mecanismos de montaje, suponen un antes y un después en cuanto a practicidad.


Los pedaliers roscados más habituales son los de “cuadradillo”, llamados así la forma de sus ejes, que sobresalen a cada lado. Se los conoce por su robustez y durabilidad; también porque ejes y rodamientos forman una sola pieza. Presentan dos estándares dependiendo de si el fabricante es europeo o japonés.

Los pedaliers roscados con rodamientos externos representan otra forma de concebir esta pieza. La instalación es ligeramente más compleja porque se relaciona con la caja del pedalier y la biela derecha. Dependiendo del fabricante y las dimensiones, hay que atender al enroscado, que acostumbra a alternar entre el sentido horario y el antihorario.

Entre los tipos de pedalier de montaje directo encontramos sistemas que funcionan a presión. Son tan seguros como los enroscados y se benefician de una sutil reducción de peso, que nunca viene mal. La instalación suele ser sencilla, y eso sí, muy técnica, ya que no pueden existir impurezas en este nexo, como por ejemplo agua, polvo y barro.

La tendencia actual es dirigir el diseño del pedalier hacia un estandar que haga más sencillo la sustitución de uno por otro. Los pedalieres de montaje directo aspiran a ello, siempre en busca de la compatibilidad con todos los cuadros del mercado. Y aunque queda camino por recorrer hasta alcanzar esta utopía, la tecnología de las mejores marcas evoluciona con absoluta rapidez.

Medidas del pedalier

Las principales medidas a tener en cuenta son el diámetro interior y la longitud del pedalier. Tiene su lógica, ya que el pedalier ha de entrar exactamente en él. También resulta importante el sentido de enroscado, que nos obligará a decidirnos entre un modelo u otro. Por fortuna, en el mercado hay unos estándares asumidos por los fabricantes que reducen la decisión a tres grandes grupos de pedalieres, denominados según la nacionalidad que los popularizó: inglés, francés e italiano. El tercero es, sin duda, el menos empleado en la actualidad, siendo el inglés el más popular entre las bicicletas modernas.