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Evita Lesiones con tus Nuevas Protecciones de Bicicleta

Por mucha experiencia que tengas en el ciclismo, los factores externos que pueden desencadenar un accidente son numerosos. Las protecciones de bicicleta son un imperativo, ya que, sin ellas, ciertas disciplinas no podrían llevarse a cabo. El riesgo acecha, aunque sea algo inofensivo como un guijarro. ¿Y la vegetación? ¿Estás preparado para los arañazos? Pues no renuncies a una protección básica. Encontrarás coderas, corazas y rodilleras para MTB y otras disciplinas, así como para distintos niveles: desde sutiles refuerzos a protecciones integrales que harán de la caída un juego de niños. Leer más

¿Cómo funciona una protección MTB?

La protección MTB, en esencia, representa a una serie de acolchados y placas rígidas diseñadas para absorber los impactos de las caídas. Se reparten por distintas zonas del cuerpo, siendo más específicas en rodillas y codos, aunque también puedes encontrar diseños integrales que, tal y como funcionaban las viejas armaduras, cubren hasta los rincones más impensables de tu cuerpo.

Esta defensa va más allá de la protección ante los impactos, también se beneficia de una notable resistencia a la abrasión, el primer daño (y el más habitual) siempre que te caes de la bici.

Las protecciones de bicicleta son muy técnicas, ya que tienen que compensar el grosor inevitable de las capas de acolchado con un peso que respete la variedad ciclista que practicas. El peso es importante, así como la movilidad y el aerodinamismo. También interesa que estas protecciones para bicicleta sean transpirables, ya que, al ubicarse principalmente en articulaciones, tiende a concentrar más sudor y propiciar antes las rozaduras.

En general, este tipo de protecciones se dividen en protecciones de núcleo duro y protecciones de núcleo blando. Las primeras son más resistentes, por eso suelen verse en descenso y competiciones muy técnicas. Las blandas, por su parte, suelen ser más populares en cross country y trail, donde los sustos son menos habituales (¡aunque ocurren!). 

Como accesorio en el que pones tu confianza, las protecciones de este tipo, como por ejemplo una rodillera MTB, cumplen con numerosas normativas de seguridad que, en esencia, generan confianza, el requisito mínimo que necesitas para embarcarte en según qué aventuras ciclistas.

Protecciones MTB del tren inferior

Estas protecciones para mountain bike enfocan sus esfuerzos de cintura para abajo. Las estrellas de las mejores marcas son las rodilleras MTB, aunque también podemos encontrar pantalones y calcetines reforzados. Estos, en concreto, son calcetines deportivos de alta calidad a los que se les inserta espuma de densidad superior y un efecto memoria que se concentra en la parte delantera y las espinillas, allí donde golpea el pie con el pedal, ya sea adrede o por accidente. Los tobillos también se benefician de estas protecciones, y todo ello sin sacrificar el ajuste y la comodidad.

En cuanto a los pantalones, acostumbran a verse en formato short, con diseños robustos que concentran la protección en la zona de la ingle. Según el modelo, esta protección puede ser más o menos ligera. La cuestión en todos ellos es que las caderas, los muslos y, sobre todo, la zona del coxis, quedan protegidas sin comprometer la movilidad, la principal queja que reciben protecciones integrales como las armaduras corporales.

Volviendo a las rodilleras MTB, vemos que las mejores marcas confían en el neopreno, fibras sintéticas avanzadas como el poliuretano, el elastano y la poliamida, y versiones superiores de materiales ya de por sí efectivos, como la aramida. La ergonomía es de vital importancia, así como la transpiración, donde las zonas dominadas por la articulación presentan secciones antitranspirables y antibacterianas.

En cualquier caso, tarde o temprano tus protecciones de bicicleta requerirán un lavado. En ese caso, opera como con cualquier prenda técnica, o sea, lava principalmente a mano, con agua fría o tibia; emplea detergentes biodegradables y ni se te ocurra usar suavizantes; tampoco emplees secadoras y, sobre todo, algo que tendemos a pasar por alto, échale un vistazo a la etiqueta de la protección, pues quién mejor que su fabricante para decirte qué cuidados debes tener con ella.

Protecciones MTB del tren superior

En sí, funcionan de forma similar a las del tren inferior. Los materiales implicados son los mismos y la protección sigue apostando por zonas concretas. Resultan llamativas las armaduras corporales, los protectores de torso y las camisetas con refuerzos. No distan mucho de las que emplean los cuerpos de seguridad, con la diferencia de que estas protecciones ponen énfasis en la movilidad.

A partir de aquí, entran en juego tus necesidades, como si la protección tiene manga larga o manga corta o si presentan más o menos relieves en zonas claves como el pecho, la espalda y los riñones. Esta combinación de placas y espumas de poliuretano es altamente configurable, ya que algunas de ellas pueden extraerse para mayor comodidad (o tras comprobar que no serán tan necesarias).

El confort es importantísimo, ya que, ante todo, son prendas que vestimos durante horas. Las correas y cremalleras deben ser igual de tolerantes con los impactos y, en cualquier circunstancia, deben ser fáciles de poner y quitar.

Recuerda que la mayoría de protecciones MTB disponen de tallas. La compra de un peto o una protección integral debe realizarse con atención a las dimensiones de la persona y también al resto de prendas de ciclismo que vistas debajo. Comprar protecciones online puede parecer difícil por todo el tema de probarse la prenda, requiere atención a nuestras medidas y sobre todo, ha de evitar dos errores clásicos: comprar una prenda demasiado holgada que puede desplazarse tanto en movimiento como en una caída; o comprar una prendas muy ceñida que, en un primer momento, puede ejercer una compresión que facilite la pedalada, pero que, a la que llevamos un rato sobre la bici, se convierte en lo que ya imaginabas: un problema para la circulación.