Devolución gratuita
Más de 800 marcas
Envío gratuito a partir de 100 €6

Comprar las Mejores Bicicletas BMX y Dirt Bikes

Las bicicletas BMX ya llevan más de cuatro décadas entre nosotros. Introducidas en los ochenta, destacan por sus formas, ligeramente distintas a las de otras bicis, con cuadros robustos, ruedas BMX de 20 pulgadas y un manillar en extremo manejable que permite acrobacias de todo tipo. Agrupadas según su uso, urbano o sobre pista de tierra, las bicicletas BMX y Dirt Bikes son un universo en sí mismas. Leer más

¿Qué es el BMX?

Las siglas BMX significan Biclycle MotoCross. Viene de este deporte motorizado, con unos orígenes que se remontan a 1969. Los jóvenes californianos, encantados con la disciplina pero sin acceso a esta por evidentes motivos económicos, se las ingeniaron para emplear sus bicicletas en pistas similares a las del Motocross. La idea se convirtió en una tendencia imparable que las marcas recogieron rápidamente. A partir de ahí, las bicicletas clásicas se adaptaron a las necesidades de los riders y, en poco tiempo, el ciclismo BMX se expandió por el mundo hasta convertirse en el espectacular fenómeno que es en la actualidad.

El BMX incluye en la actualidad numerosas subdisciplinas, como el freestyle, el vert o el dirt jump. Todos coinciden en llevar a piloto y bicicleta a límites acrobáticos que otras vertientes del ciclismo no tienen en cuenta. 

¿Cómo reconocer una bicicleta BMX y una dirt bike?

La bicicleta BMX presenta ciertas similitudes con las bicicletas de montaña y algunas diferencias muy llamativas. La principal está en las ruedas, que son de 20”. Por otra parte, no tienen suspensión y solo cuenta con una velocidad; no disponen de varias marchas, como en el caso de la bicicleta MTB.

Por lo general, son bicicletas más ligeras, ya que, como el caso de las dirt bikes, acostumbran a despegarse del suelo en sus acrobacias o lidian con súbitos obstáculos. De ahí que el manillar también sea más largo para facilitar tales maniobras.

¿Dónde rodar con tu bicicleta BMX?

El BMX es una variante del ciclismo que se lleva a cabo en espacios con obstáculos. Estos presentan diferentes tamaños y características, siempre con la idea de que sean sorteados sin bajar de la bicicleta. En algunos casos, bastará con tu destreza con el manillar, mientras que en otros, y gracias a la presencia de rampas, podrás sortearlos de un salto.

Los circuitos de BMX son complicados, requieren muchísima atención, reflejos y fuerza. Hablamos de una disciplina extrema en la que cualquier mejora que hagas a tu bici repercutirá en el rendimiento general.

Variantes del ciclismo BMX

A día de hoy, son cinco las principales vertientes del BMX aunque, en esencia, se dividen en dos grupos: las disciplinas freestyle y el bicicross.
El bicicross se basa en la velocidad. Te enfrentas a un circuito cerrado, con una serie de obstáculos dispuestos estratégicamente, y el rider que lo recorra en menos tiempo, resulta ganador. El circuito ofrece curvas, rectas donde ganar velocidad y elevaciones que permiten botes y saltos. Según su diseño, el circuito puede ser más o menos agreste e incluir obstáculos “naturales”, como barro y vegetación.

Con la misma idea nació el freestyle, que mantiene el escenario pero ya no existe un tiempo límite para completarlo. El tiempo se invierte en aprovechar al máximo sus posibilidades, por lo que, en competición, se tienen en cuenta las acrobacias realizadas con la bici.

Entre las categorías freestyle que se celebran en circuito, el freestyle dirt jump es de las más espectaculares. Aquí, las rampas tienen la función de promocionar los saltos, con impulsos que llegan a despegar las bicicletas 3 metros por encima del suelo.

De características similares es el freestyle vert, donde las acrobacias se concentran en una rampa de dos subidas y bajadas pronunciadas, en forma de U. 

Y la versión urbana de este BMX de circuito es el freestyle street, donde los obstáculos artificiales son sustituidos por elementos arquitectónicos. Escaleras, rampas, barandillas y otros detalles de la geografía urbana se convierten en potenciales piruetas.

En busca de la bicicleta BMX ideal

A la que desarrolles un estilo de conducción propio, querrás que tu bicicleta BMX o dirt bike se adapte a él.

Una de las primeras medidas que los ciclistas toman es la elección de la cubierta más apropiada. La cubierta BMX presenta una banda de rodadura muy lisa y rígida que incluye tacos laterales para agarrarse mejor en las curvas. Dependiendo de los rigores del circuito, quizá te interese optar por modelos especialmente gruesos y fuertes.

La anchura de los neumáticos también es decisiva a la hora de contrarrestar el impacto de los baches, logrando así que te concentres en la velocidad.

Otra opción es reforzar partes clave de la bicicleta BMX, como el manillar. Siempre estás a tiempo de sustituir el que viene de serie o reforzarlo con protecciones de bicicleta.

Lo mismo ocurre con los cables de frenado, que no deberían molestar en las maniobras. Recuerda que existen diferentes modelos de frenos, siendo los más frecuentes en bicicletas BMX los V-Brake y los U-Brake. Cada uno representa a un estilo distinto de pilotaje, ya que los primeros son más ligeros y los segundos ofrecen un frenado más preciso.

La elección del cassette también puede lograr que tu bicicleta BMX baje de peso. Parte de ese peso viene de los piñones o de los platos, por lo que interesa reducir su número o sustituirlos por piezas más ligeras. No es una decisión fácil, ya que, dependiendo del número de piñones en juego, la pedalada se verá alterada, convirtiendo desplazamientos que antes eran sencillos en esfuerzos titánicos.

Encontrarle el punto exacto a tu bicicleta BMX o dirt bike no es cuestión de un día. Requiere práctica, salidas constantes y alguna que otra situación difícil que te ayude a decidir qué es lo que más te conviene.