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Cubiertas de Bicicleta de Carretera - Tipos, Medidas y Consejos de Compra

Las cubiertas de bicicleta de carretera son un complemento indispensable de la bici. Diseñadas principalmente para rodar por asfalto, en su elección intervienen factores como el tipo de cubierta, la presión que esta requerirá y sus medidas. Escoger las cubiertas correctas hará que tus salidas sean cada vez más profesionales y disfrutes aún más de la ruta. Leer más

¿Qué son las cubiertas de bici de carretera?

Las cubiertas de bici de carretera son uno de esos componentes de la bicicleta en los que no debes escatimar. No solo requiere un estudio previo de nuestras necesidades sobre la bici y los hábitos que hemos desarrollado desde que nos subimos por primera vez, también exige una buena relación con el resto de piezas con las que interactúan, sobre todo, las llantas.

Las cubiertas para bicicletas de carretera se diseñan con el asfalto en mente, una superficie dura y uniforme en la que los cambios son siempre sutiles. Para rutas que ofrecen mayor resistencia están las cubiertas MTB, con un amplio rango que va desde los caminos terrosos a las colinas accidentadas. Las carreteras, en principio, presentan menos obstáculos que otras superficies, por lo que el diseño de las cubiertas está orientado al rendimiento, a ganar la máxima velocidad en recta y conservarla durante el mayor tiempo posible en curva o pendiente.

El perfil de este tipo de cubiertas de bicicleta es más estrecho, ofrece una menor resistencia a la rodadura, por ello, las bandas de su superficie, las líneas que dibujan, tienden a ser lisas.

En cualquier caso, el grosor de la cubierta es algo que ha ido cambiando con el paso de los años. Décadas atrás, se creía que, a menor ancho, mayor era el rendimiento. Estudios recientes han demostrado lo contrario, que esa supuesta lógica se invierte y, a mayor anchura, mejor rendimiento, más espacio para transmitir la energía de la pedalada.

Patrones de rodadura

Los patrones de rodadura de la cubierta varían según el tipo de bicicleta. Las bicicletas de carretera no suelen incluirlo porque, a diferencia de otros vehículos, como los automóviles, no llegan a ir tan rápidas como para acumular una capa de agua bajo el neumático. No necesitan evacuarla a cada momento, de ahí que no cuenten con patrones o estos sean sutiles, méramente decorativos.

En cambio, las bicis de montaña, al recorrer terrenos irregulares, sí que requieren en sus cubiertas patrones de rodamiento más sofisticados que mejoren el agarre y rindan bien en superficies especialmente resbaladizas como el barro.

Tipos de cubiertas

Las cubiertas para bici de carretera se dividen en tres grandes grupos: las convencionales, también llamadas clincher, las cubiertas tubulares y las tubeless, que no incluye cámara. Cada una representa a una forma distinta de instalarse a la rueda.

Cubiertas normales

Las cubiertas normales son las más populares. Un porcentaje alto de las bicicletas de carretera las incluyen de serie. Presentan forma de herradura, el llamado “talón”. Por él pasa la llanta y, posteriormente, cuando inflemos la cubierta, quedará totalmente protegida gracias a la presión del aire. Aun así, no es un cierre completamente hermético, aunque se queda cerca.

El talón de la cubierta acostumbra a ser de alambre o materiales resistentes aunque con un toque de elasticidad, como la aramida (conocida popularmente por kevlar). Su uso depende del tipo de cubierta, ya que pueden ser rígidas o plegables.

Las primeras, más asentadas en el mercado, presentan una estructura robusta debido a que incluyen un aro de acero en su interior. Las segundas son ligeras, plegables y fáciles de transportar. Piensa que al prescindir del aro de acero el peso se reduce considerablemente, hasta el punto, según el modelo, de llegar al medio kilo de reducción. Igualmente, su flexibilidad facilita el montaje y desmontaje en caso de pinchazo.

En cualquier caso, que sean rígidas o plegables afecta principalmente al precio, ya que las plegables son más costosas. Eso sí, la inversión vale la pena.

Cubiertas tubulares

Las cubiertas tubulares se asemejan a las convencionales. En este caso, se cierran por completo alrededor de la llanta, formando un cuerpo único y hermético entre ambas piezas. A nivel de instalación son más complejas, ya que exhiben una combinación de partes pegadas y un interior cosido que obligan a operar con cautela y herramientas específicas.

Cubiertas tubeless

Las cubiertas tubeless son una evolución de las cubiertas tradicionales. Su diseño prescinde de la cámara de aire, así reducen su peso y ruedan a presiones más bajas. Esto beneficia a la adherencia.

Tras la instalación quedan herméticas: es casi imposible que el aire se escape. Pero esto requiere ciertas atenciones, como un inflado con válvulas específicas que, por otra parte, son fáciles de encontrar online.

¿Cómo saber la medida de la cubierta de la bici?

Por lo general, las cubiertas para bicicleta de carretera presentan tres anchos: 23c, 25c (cubiertas hasta 650c), 28c y 29c (cubiertas 700c). Estas cifras representan a los milímetros que mide la sección más ancha de la cubierta.

En competición, el estándar es 25c, un punto intermedio que, aparte de garantizar una adherencia respetable, mejora el confort del conjunto. El 28c queda reservado a aquellas personas que intercalan el uso en carretera con el ciclismo urbano, donde las calles son menos regulares y cabe la posibilidad de encontrar más baches y desniveles. 

Entonces, ¿qué medida de cubierta he de escoger?

Lo primero a tener en cuenta son las ruedas de la bici, ya que te condicionarán en todo momento. Si tu bicicleta viene con ruedas de 23c, ponerle cubiertas de 28c supondrá una logística superior y, hasta cierto punto, imposible.

El segundo factor es el ajuste de la cubierta y la sensación de rodaje, en la que interviene la talla de la cubierta. Lo recomendable en estos casos es que sea una talla superior a la rueda, tal y como harías, por poner un ejemplo mundano, con un calcetín.

Otro aspecto determinante son las dimensiones del cuadro, ya que te encontrarás algunos que no dejarán calzar la cubierta. Para descartar modelos, comienza por las tallas más grandes y ves bajando hasta que encuentres aquella que mejor se ajuste.