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Manillares BMX - Comodidad y Alto Rendimiento en Cualquier Situación

Elegir el mejor manillar BMX requiere atención a los detalles, a cómo te manejas sobre la bici y los circuitos que recorres. Porque la ciudad y el campo exigen distinto y un sutil cambio en el diseño del manillar puede cambiarlo todo. Así, este tipo de manillares pueden ser específicos para una freestyle, por ejemplo, o contar con un diseño multiuso que te vaya bien en diferentes escenarios. Por lo demás, son como cualquier otro manillar de bicicleta, ya que puedes añadirles todo tipo de acoples y cuernos que mejoren tu confort y rendimiento. Leer más

¿Cómo es un manillar BMX?

Los manillares de BMX son todo un mundo si los comparas con los manillares de otras disciplinas, en especial, los manillares MTB o los manillares de carretera. Según el tipo, presentan mayor o menor inclinación entre los tubos. Responde al aerodinamismo del propio BMX, que exige una alta maniobrabilidad sin alterar la conducción y, sobre todo, el agarre. El agarre es fundamental en este tipo de manillares, la idea es que no se te vaya de las manos y, cuando esto ocurra, que sea por una decisión personal. En sí, no existe una forma correcta de coger los manillares BMX, cada rider diseña su estilo y este siempre depende de sus recorridos más habituales. También influye el carácter, de lo agresiva que sea tu conducción. 

¿Qué tipos de manillares BMX puedes encontrar?

Los principales manillares se dividen en varios grupos atendiendo a una serie de factores. El más habitual implica a la potencia, cuyas medidas hay que tener en cuenta para ahorrarte incompatibilidades. Las más habituales en BMX son las potencias de 22,2” frente a las de 25,4”, una medida añadida recientemente que gana adeptos cada día. Esta medida se obtiene del grosor del tubo inferior, el que se acopla a la potencia, y hay que tener en cuenta que, a mayor grosor, más superficie de agarre ganamos. Es decir, resulta más estable y se mueve menos. Los manillares de 22,2” pueden darnos problemas en gaps complicados, generarnos la sensación de que el manillar se nos quiere ir de las manos. El problema de estos manillares es que este extra en el grosor repercute en mantener el peso del conjunto, y si algo preocupa especialmente a los ciclistas de BMX es el peso total de su bici, en especial, el de las piezas más maniobrables.

Manillares de 2 piezas vs manillares de 4 piezas

Otro aspecto que resulta muy influyente a la hora de comprar manillares para bicicletas BMX es su forma, que puede estar compuesta de 2 o 4 piezas. Cada una de estas piezas es uno de los tubos que, al soldarse, componen el manillar.

Los manillares de 2 piezas son fáciles de identificar, ya que se componen de un tubo largo que va de extremo a extremo, base incluida, y un tubo central que cierra el conjunto. El manillar de 4 piezas dispone, como su nombre indica, de cuatro tubos: dos laterales, el que constituye la base y el que une los laterales. En sí, ambos modelos lucen similares, y ni una mirada atenta desvela importantes diferencias. Estas aparecen cuando ruedas, ya que los manillares de 4 piezas son algo más débiles debido a la soldadura de los tubos. Por lo general, en estas intersecciones se ha generado mucha temperatura y, por lo tanto, son estructuras más débiles. Los manillares de 2 piezas solo tienen dos soldaduras, de ahí que la consistencia de los tubos sea superior.

En el fondo, la decisión entre los manillares de 2 y 4 piezas es estética. Cada rider defenderá el que más le guste. En ambos casos, el éxito depende de la pericia de cada uno.

Tratamiento térmico - Virtudes del full chromoly

La tercera tipología que aparece dentro de los principales manillares BMX surge de los materiales y su tratamiento. Salvo contadas excepciones, los manillares se fabrican en acero. Es el estándar. Y dentro del acero, los manillares se dividen entre los que reciben tratamiento térmico y los que prescinden de este. El tratamiento térmico es un proceso que fortalece el metal y vuelve los manillares duraderos además de ligeros, de ahí que exista tanta predilección por el llamado full chromoly, que parte de una aleación de cromo-molibdeno para ofrecernos accesorios de bicicleta espectaculares aunque, eso sí, ligeramente más caros.

La elección entre un manillar BMX con o sin tratamiento térmico es una decisión meramente estratégica, la clásica inversión en un producto más duradero, lo que no resta mérito al resto de manillares, que sabiendo lo exigente que es una disciplina como el BMX, tampoco van cortos de resistencia.

La talla de tu nuevo manillar BMX

Más allá de las especificaciones técnicas, las medidas del manillar para bicicletas BMX también se ajustan a tus proporciones, en especial, si eres un ciclista alto. En cualquier caso, los siguientes consejos van a gusto de cada uno.

Si tenemos en cuenta la medida de la caja, el espacio trapezoidal que forman los tubos del manillar, vemos que pueden surgir distintas medidas según el fabricante. El rango habitual es el 8,5-8,75 pulgadas, que sin ser un estándar es, al menos, el más habitual. La elección de unas pulgadas sobre otras depende de tu estatura, aunque esta distancia también se puede compensar con una potencia. La elección depende de ti y de tu presupuesto. Las medidas más altas pueden generar un incremento proporcional de los extremos del manillar, allí por donde lo agarras, pero esta tendencia es subsanable con una radial, ya que puedes cortar los centímetros sobrantes. Es más, los mejores manillares BMX del mercado incluyen una serie de marcas para que te sea más fácil este recorte. Piensa que algunos trucos agradecen un manillar más compacto.

Hablando de trucos, son la esencia del BMX. Ten en cuenta que una talla mayor de manillar facilitará el agarre y reducirá el riesgo de que este se escape en maniobras como, por ejemplo, el barspin.