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Reparación de Pinchazos para Bici - Soluciones y Kits de Emergencia

La mayoría de ciclistas recomiendan incluir un kit de reparación de pinchazos en cada salida. Es cierto que en algunas disciplinas casi no es necesario, pero también saben que la posibilidad está ahí, con cada pedalada. El riesgo se multiplica cuando ruedas por superficies irregulares, o cuando no has tenido tiempo para realizar el mantenimiento de la bici. Lo importante es que, cuando el pinchazo ocurra, estés preparado y con el kit, el parche o la banda antipinchazos, soluciones el problema en cuestión de minutos o, al menos, lo postergues hasta que regreses a casa o al taller más próximo. Leer más

¿Qué debe incluir un kit de reparación de pinchazos?

Un kit de reparación incluye una serie de accesorios básicos para reparar la cubierta en caso de que esta sufra un pinchazo. En sí, es una solución bastante económica y muchos de los objetos que contiene pueden emplearse más de una vez.

Los siguientes son los artículos más habituales en la reparación de pinchazos para la bici:

  • Cámara de aire. Es una solución sencilla y drástica que solo requiere quitar la cámara pinchada y sustituirla por la nueva. Realizar el cambio es rápido y sencillo para un ciclista con cierta experiencia. Además, las cámaras de la bicicleta ocupan poquísimo cuando están plegadas. Recuerda que si optas por llevar encima una cámara de aire, necesitarás también las palancas de plástico que facilitan la retirada de la cámara dañada. Son pequeñas, pero un objeto más a sumar al equipaje.
  • Bomba de aire. Es evidente que, aunque logres parchear el pinchazo, la rueda ha perdido presión. La bomba de aire te ayuda a recuperarla y volver a rodar en unos minutos. El kit debe incluir una bomba portátil, ya que son pequeñas y manejables. Sí que es cierto que son las menos eficientes y tardarás un buen rato en inflar la rueda: es una consecuencia de su reducido tamaño. Ármate de paciencia y confía en que dará resultados.
  • Espuma reparadora. En el mercado ya existe una amplia gama de productos específicos para reparar pinchazos. Los sprays combinan en el mismo envase espuma y aire, así que en la misma aplicación matas dos pájaros de un tiro. Eso sí, ni el procedimiento es sencillo ni el spray es compatible con todo tipo de pinchazos, así que mucho cuidado y ten la bomba de aire a mano por si el primer intento falla.
  • Parches antipinchazo. Son el recurso básico por excelencia, llevan décadas entre nosotros. Se suelen incluir en el kit antipinchazos por su utilidad, pero sí que es cierto que su aplicación requiere ciertos pasos y un tiempo que quizá no te interesa invertir durante la ruta. Para poner un parche de bicicleta hay que limpiar y lijar previamente la zona afectada, aplicar un adhesivo y esperar a que se vulcanice. Si no tienes más remedio, los resultados de los parches antipinchazos son espectaculares, pero la verdad es que no son el método más ágil del mundo.
  • Tapones de pinchazo. Este recurso novedoso está especialmente recomendado para los sistemas tubeless. Se emplea en pinchazos llamativos y, básicamente, es un tapón que bloquea la salida del aire y permite seguir rodando con normalidad. Es tan práctico que puede guardarse en el manillar, imitando al tapón del puño. De ahí que se ofrezcan en diferentes y vistosos colores.

Por lo general, todos estos accesorios vienen por separado. Tú mismo debes componer el kit de reparación de pinchazos y decidir qué te conviene más en cada caso. Recuerda que tampoco hay que salir de casa con el taller a cuestas.

Otras soluciones antipinchazo efectivas

Las siguientes ideas antipinchazo surgen del mantenimiento de la bicicleta. Algunas, por la logística implicada, no son recomendables en ruta, ya que detendrían la marcha por completo hasta completar el proceso. Otras requieren herramientas profesionales, así que mejor dejarlas para el taller.

Bandas antipinchazos

Las bandas antipinchazos son un invento ingenioso que se introduce junto a la cámara de aire. Es un refuerzo que contiene pinchazos de diferente magnitud, todo depende del grosor y del material empleado en su fabricación. Las bandas antipinchazos estándar son de materiales plásticos, que suelen dar bastante juego; mientras que las bandas top se fabrican en kevlar, un material de sobras conocido entre los usuarios de cámaras de bicicleta por sus excelentes resultados como protector ligero y de notable elasticidad. Otra opción es el serraje de cuero, un producto moderno y orgánico que también da muy buenos resultados.

Líquido antipinchazos

Este grupo de productos es eficaz, aunque no compatible con todo tipo de cámaras. Se aplica previamente al inflado de la cámara y él mismo se encarga de distribuirse por el interior. Forma una película protectora que no afecta a la cámara, más bien solo actúa en el momento del pinchazo, rellenando el orificio que este causa con el líquido. En sí, salvando las distancias, funciona como las plaquetas de nuestra sangre.

Con ellos hay que tener en cuenta que, a más líquido empleas, más aumenta el peso de la cubierta. También hay que prestar atención a la compatibilidad del líquido con el resto de materiales implicados. Por ejemplo, con el kevlar no se lleva del todo bien y podría enquistarse.

Cámaras de aire reforzadas

Entre las cámaras de aire que puedes encontrar en el mercado hay unas que ofrecen un extra de protección. Se fabrican en butilo, un material de composición resistente que, por contra, incrementa sustancialmente el peso de la cámara. Además, estas cámaras de bicicleta suman un líquido sellador en el interior que actúa rápido ante cualquier tipo de invasión.

Estos modelos interesan porque, en caso de pinchazo, no pierden presión, en ningún momento detienen la marcha. Podrás seguir rodando con normalidad hasta que llegues a casa o al taller. Es más, con partículas realmente pequeñas, como las espinas de algunas plantas o clavos del tamaño de una chincheta, ni advertirás el pinchazo. Luego, durante el mantenimiento, descubrirás la sorpresa.