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Cámaras MTB - Tipos y Recomendaciones

Las cámaras MTB se dividen según sus dimensiones. Estas se miden en pulgadas al igual que se hace con las ruedas y las cubiertas. La compatibilidad es necesaria para así optimizar la geometría al máximo. Con un rango que va de las 26” (e incluso menos) a las 29”, cada tipo de ciclismo está cubierto por este tipo de cámaras, desde el que prioriza la velocidad al que requiere una considerable técnica y estabilidad sobre la bici. A más pulgadas, más gruesa la cámara y mayor el inflado requerido. Eso sí, no te preocupes por la válvula, ya que las marcas ofrecen los principales estándares. Leer más

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Tipos de cámaras para MTB

Aunque cada marca explora distintas dimensiones, todas ellas se fabrican en materiales de primera calidad como el popular butilo, el látex y los sofisticados elastómeros. Igualmente, algunas ya incorporan líquido antipinchazos, una sustancia que se libera en el momento en que un cuerpo afilado punza o corta la cámara y cuyas partículas forman una suerte de costra por la que el aire no vuelve a escaparse.

Las cámaras más habituales son:

  • Cámaras de 26 pulgadas. Pensadas para ruedas estrechas y pequeñas, es decir, modelos de rueda MTB clásicos o específicos de disciplinas muy concretas en las que impera la velocidad o el paseo recreativo.
  • Cámaras de 27,5. Las cámaras MTB de 27,5” trabajan, al igual que las ruedas a las que representan, por una mejoría en la tracción respecto a las ruedas y cámaras de hasta 26”. Se las considera un punto de equilibrio entre las cámaras más ligeras y las pesadas de 29”.
  • Cámaras de 29. Diseñadas para inflarse en cubiertas más gruesas, el soporte que proporcionan ante los obstáculos es altísimo. La combinación con una cubierta ancha conseguirá que ni te enteres de que has pasado sobre un objeto punzante.

¿Qué tipo de válvulas requiere una cámara MTB?

Escoger la cámara MTB por la válvula no tiene dificultad, ya que las dos más importantes del mercado, la Presta y la Schrader, se diferencian en aspecto y comportamiento.

Las válvulas Presta exhiben un diámetro de unos 6 mm, a diferencia de la válvula Schrader, que ronda los 8.

Al quitar el tapón, verás como el perno que bloquea la salida del aire y facilita el inflado es interior en la Schrader y exterior en la Presta. En el segundo caso, el inflado te llevará unos segundos más, ya que tendrás que desatornillar la pieza.

La principal ventaja de las válvulas Presta es su capacidad para sobrellevar presiones mayores. Las pérdidas de aire son mínimas gracias a ese perno exterior. Otro factor importante es la relativa limpieza de este tipo de válvulas, al menos, en comparación con las Schrader.

La válvula Schrader destaca por su universalidad porque es la misma que encontrarás en motos y coches. No requieren de adaptador para inflarse y, en general, las cámaras que las incluyen son más económicas. También son más fáciles de desmontar y destacan por su resistencia.