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Llantas para Bici de Carretera - La Mejor Estructura para tu Bicicleta

El ciclismo exigente requiere las mejores llantas para bici de carretera. La elección de un juego de ruedas es una decisión crucial, ya que en ella influyen el diámetro de estas, si han sido fabricadas en aluminio o en carbono o si su diámetro responderá a nuestro estilo de conducción. La compatibilidad con las cubiertas, su dibujo y sus tacos también es importante, así como elementos en apariencia accesorios con los radios que la unirán al núcleo de la bici. Con tantas marcas en el mercado, te daremos unos consejos para guiarte en tu próxima compra. Leer más

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¿En qué consisten las llantas de carretera?

Las llantas para bici de carreteras son, en sí, las ruedas de la bicicleta, la estructura circular en la que se encaja la cubierta y la circunferencia en la que confluyen los radios. Como puedes imaginar, es un componente indispensable ya que otorga estructura. De la llanta también parten diversas configuraciones de bici; la que nos ocupa, por ejemplo, responde a las necesidades del ciclismo de carretera, siendo ruedas de bicicleta ligeras que responden a las necesidades de peso y aerodinamismo diferentes a las llantas para MTB.

Los materiales de las ruedas de bicicleta de carretera

Como el principal objetivo de una bicicleta de carretera, sea su uso recreativo o de competición, es reducir el peso de la bici al máximo, las mejores marcas centran sus esfuerzos en los materiales. El objetivo es ofrecer ruedas resistentes y ligeras, y los fabricantes acostumbran a conseguirlo gracias al aluminio y el carbono, dos materias primas cuyas propiedades se han impuesto sobre materiales clásicos como el acero.

El aluminio alcanza pesos reducidos sin comprometer la resistencia, mientras que el carbono alcanza niveles de ligereza que luego se ven reflejados en el precio, sin duda, superior a la media. Aun así, ambos no superan al titanio, una exquisitez entre las ruedas para bicicleta de carretera, que suma la resistencia y la durabilidad de los metales pesados a un peso ridículo en comparación con sus competidores.

En cualquier caso, estamos hablando de gramos, de optimizar el peso de los juegos de ruedas al máximo para que estas nos proyecten como una flecha hacia la meta. De ahí que estas inversiones en ruedas estén vinculadas a la competición o a replicar las condiciones de esta en tus salidas.

Medidas de la rueda de una bici de carretera

El ciclismo de carretera tiene claras las medidas que más le convienen. Aunque cada usuario tiene sus predilecciones, nos encontramos dos cifras que entusiasman a entusiastas y profesionales: las 29 pulgadas (700cc) y las 27,5 pulgadas (650b).

Llantas de bici de carretera de 29”

Este tipo de llantas, caracterizadas por un grosor llamativo, suelen ir bien en carretera y también sobre calzadas no pavimentadas, como las que suelen recorrerse en el gravel. Recordemos que las bicis de esta disciplina todoterreno son una derivación de nuestras queridas bicicletas de carretera. Por lo mismo, las llantas de 29 funcionan bien con cuadros pequeños (siempre teniendo en cuenta que no entren en conflicto con la distancia entre rueda/horquilla y sus equivalentes traseros).

Al ser una rueda voluminosa, te puedes permitir diferentes presiones de aire y rodar con un amplio rango de estrategias en terrenos irregulares, curvas o situaciones de frenado súbito. La aceleración, por contra, es algo pobre en comparación con otras dimensiones. 

Las ruedas de 29 pulgadas permiten calzar cubiertas de un grosor idóneo para los ciclistas de complexión grande o de altura superior a la media. El problema es que son llantas menos habituales, así que, a no ser que el fabricante esté especializado en ellas, tendrás que investigar algo más entre las opciones disponibles en el mercado.

Llantas de bicicleta de carretera de 27,5”

Las llantas de 27,5 son un estándar orientado a las vías asfaltadas. Al igual que sus compañeras de 29”, responden bien en los senderos de grava.

Entre sus ventajas se encuentra el amplio catálogo que tienes a tu disposición, así que es más fácil dar con un modelo que se ajuste a tus demandas y que, igualmente, tenga una buena relación precio/rendimiento. Su mayor diámetro garantiza una rodada más suave, donde el impulso que generas al pedalear tarda más en diluirse. Digamos que es un tipo de llanta para bici de carretera de comportamiento fluido.

Entre los aspectos a pulir, los expertos apuntan a que la aceleración no es del todo buena a causa de la inercia que generan. El diámetro también condiciona la longitud de los radios que, al ser más largos, suponen un extra de peso para la llanta.

¿Qué más se le puede pedir a una llanta de bici de carretera?

A este tipo de llantas para bicicleta se les puede pedir máxima compatibilidad con otros componentes. Entre ellos, destacan los frenos, que pueden ser mecánicos (clásicos) o electrónicos. Por lo general, con tener en cuenta las dimensiones de la llanta y el material empleado, ambos sistemas pueden irle bien a una bici de carretera.

Al hablar de sistemas de frenado, tampoco está de más echarle un ojo a la relación entre la llanta y el buje y cómo responde la rueda a sistemas de montaje y fijación de ruedas como los ejes pasantes o los cierres rápidos.

Otra compatibilidad a tener en cuenta viene de la cubierta, de si nuestra rueda tendrá cámara de aire, será tubeless o tubeless ready. Aunque son estos sistemas los que se adaptan a la llanta y no al revés (o no debería), esta compatibilidad va bien a aquellos ciclistas que tienen que rodar por necesidad por caminos alejados del asfalto, como suele ocurrir en entornos a medio camino de lo urbano y lo rural. De este modo, puntualmente, puedes emplear tu bici de carretera como una bicicleta de gravel o ciclocross.

En cualquier caso, estos consejos no sustituyen a los datos que puedes encontrar en las especificaciones de cada componente o la valiosa información que te pueden proporcionar otros ciclistas.